Son las cinco de la tarde, la mochila está abierta sobre la mesa y la ficha de matemáticas lleva veinte minutos en blanco. Tu hijo se ha levantado cuatro veces, ha afilado el lápiz dos y ahora mira por la ventana. Si esta escena te resulta familiar, no estás sola ni solo: es el día a día de muchas familias. En esta guía reunimos técnicas de estudio para niños con TDAH de 6 a 12 años que puedes aplicar en casa desde esta misma tarde, explicadas paso a paso y basadas en lo que recomiendan los especialistas.
No se trata de que tu hijo estudie más horas, sino de que estudie de otra manera: con tareas más cortas, un espacio pensado para él, descansos planificados y una rutina que no dependa de la fuerza de voluntad. Con los deberes con TDAH la organización pesa tanto como el contenido.
Respuesta rápida
Las técnicas de estudio para niños con TDAH que mejor funcionan en casa combinan cinco elementos: un horario fijo, un espacio sin distracciones, tareas divididas en partes pequeñas, descansos cortos con movimiento y refuerzo positivo inmediato. La agenda revisada cada día con el colegio es el hilo que une todo.
- Por qué al niño con TDAH le cuesta tanto ponerse a estudiar
- Cómo organizar la tarde de deberes paso a paso, con un ejemplo por edades
- 10 técnicas de estudio concretas para aplicar en casa
- Técnicas por asignatura: lectura, matemáticas y memorizar
- Un plan de dos semanas para empezar
- Qué hacer si además tiene dislexia o si se bloquea y se frustra
- Cómo coordinarte con el colegio en Galicia
Tabla de contenidos
- Por qué a un niño con TDAH le cuesta tanto estudiar
- Antes de empezar: el espacio de estudio
- Cómo organizar la tarde de deberes con TDAH paso a paso
- 10 técnicas de estudio para niños con TDAH que funcionan en casa
- 1. Trocear cada tarea en pasos pequeños
- 2. Bloques cortos de trabajo con descanso planificado
- 3. Pausas activas: moverse para concentrarse
- 4. Agenda y lista visual de tareas
- 5. Un temporizador a la vista
- 6. Instrucciones cortas, de una en una
- 7. Estudiar con los sentidos: en voz alta, con colores y con esquemas
- 8. Hábitos de estudio con TDAH: siempre a la misma hora y en el mismo sitio
- 9. Refuerzo positivo inmediato y concreto
- 10. Revisar al final y preparar la mochila
- Técnicas de estudio por asignatura: lectura, matemáticas y memorizar
- Si tu hijo tiene TDAH y dislexia
- Qué hacer cuando se bloquea o se frustra
- Plan para empezar: las dos primeras semanas
- Coordinarse con el colegio: apoyos para el alumnado con TDAH en Galicia
- Octubre, mes de concienciación sobre el TDAH
- Materiales de Certigo para trabajar las técnicas de estudio en casa
- Conclusión
- Preguntas frecuentes sobre técnicas de estudio para niños con TDAH
- ¿Cuánto tiempo debe estudiar seguido un niño con TDAH?
- ¿Es mejor empezar los deberes por lo más difícil o por lo más fácil?
- ¿Debo sentarme con mi hijo mientras hace los deberes?
- ¿La técnica Pomodoro sirve para niños con TDAH?
- ¿Qué hago si mi hijo con TDAH tarda horas en hacer los deberes?
- ¿Cómo sé si además del TDAH mi hijo tiene dislexia?
- ¿Cómo ayudar a estudiar a un niño con TDAH sin discutir cada tarde?
- ¿Cómo preparar un examen con un niño con TDAH?
- ¿Tiene derecho un niño con TDAH a apoyos en el colegio en Galicia?
Por qué a un niño con TDAH le cuesta tanto estudiar
El trastorno por déficit de atención e hiperactividad (TDAH) es uno de los trastornos del neurodesarrollo más frecuentes en la infancia. Según el protocolo de la Asociación Española de Pediatría, afecta hasta al 7 % de los niños en edad escolar, y el Protocolo de consenso sobre TDAH de la Xunta de Galicia sitúa la cifra entre el 3 % y el 7 %. En una clase de 25 alumnos, lo esperable es que haya uno o dos niños con TDAH.
Hasta el 7 %
de los niños en edad escolar tiene TDAH. Uno o dos alumnos en cada aula.
Fuente: Asociación Española de Pediatría, protocolo TDAH 2022
La dificultad para estudiar no es falta de interés ni de capacidad. Tiene que ver con las funciones ejecutivas: las habilidades mentales que nos permiten planificar, organizar, empezar una tarea, mantenerla y revisarla. La Fundación CADAH explica que en el TDAH se ven afectadas, entre otras, la memoria de trabajo (retener un dato mientras se usa otro), el lenguaje interno que nos guía paso a paso y la autorregulación emocional.
En la práctica, eso se traduce en situaciones que cualquier familia reconoce:
- Le cuesta arrancar: sabe lo que tiene que hacer, pero no consigue empezar.
- Olvida la instrucción a mitad del ejercicio o se salta pasos.
- Calcula mal el tiempo: cree que una tarea le llevará cinco minutos o que no acabará nunca.
- Se distrae con cualquier estímulo, un ruido, un objeto o un pensamiento.
- Se frustra rápido cuando algo no sale a la primera y abandona.
- Pierde o no apunta los deberes, y la agenda llega a casa incompleta.
Por eso, cómo ayudar a estudiar a un niño con TDAH pasa por sostener desde fuera sus funciones ejecutivas: el orden, el tiempo y los pasos que a él le cuesta mantener por sí solo. Las técnicas de esta guía hacen justo eso. Si quieres complementarlas con juegos que entrenan la atención, en nuestro artículo de ejercicios prácticos para niños con TDAH tienes propuestas para hacer en familia.
Antes de empezar: el espacio de estudio
Aplicar técnicas de estudio para niños con TDAH empieza por el lugar donde se estudia, que influye más de lo que parece. La Fundación CADAH recomienda un espacio con el mínimo ruido posible y, a ser posible, con luz natural. Si además es siempre el mismo, el niño lo asocia con el momento de trabajar. Estas son las claves:
- Mesa despejada. Sobre ella, solo el material de la tarea que toca. Lo demás, en una caja o cajón.
- De cara a la pared, no a la ventana ni a la puerta. Cuantos menos movimientos vea, mejor.
- Pantallas fuera. Televisión apagada y móvil o tableta en otra habitación, salvo que la tarea los requiera.
- Material preparado de antemano. Lápices con punta, goma, regla y agua. Cada vez que se levanta a buscar algo, se pierde la concentración.
- Un adulto cerca, no encima. Estar disponible en la habitación de al lado o en la misma mesa haciendo otra cosa ayuda a que no se disperse, sin convertir los deberes en un examen.

Si en casa la tecnología genera conflictos, te puede interesar nuestro artículo sobre cómo influyen las nuevas tecnologías en los niños.
Cómo organizar la tarde de deberes con TDAH paso a paso
Una tarde bien estructurada reduce las discusiones y las negociaciones. La clave es que la rutina sea siempre la misma y esté a la vista. La Fundación CADAH insiste en un horario fijo y en ser consistentes y constantes, y el protocolo gallego recomienda no sobrecargar de tareas para casa y elegir las más importantes. Este es un esquema que funciona en muchas familias:
- Merienda y movimiento (20-30 minutos). Al salir del colegio el niño necesita descargar. Un rato de juego activo o un paseo antes de sentarse ayuda más que empezar en frío.
- Revisar la agenda juntos (5 minutos). Leed qué hay que hacer, qué hay para mañana y qué es para más adelante.
- Hacer la lista del día. Escribid las tareas en una hoja o pizarra y dividid cada una en pasos pequeños.
- Primer bloque de trabajo. Empezad por la tarea que más esfuerzo exige, mientras está más descansado, como aconseja CADAH.
- Descanso corto con movimiento. Saltar, estirarse, subir y bajar una escalera. Nada de pantallas.
- Segundo y tercer bloque. Tareas de dificultad media y, al final, las más sencillas o mecánicas.
- Revisión y mochila. Tachar lo hecho en la lista, guardar los deberes en su carpeta y dejar la mochila preparada para el día siguiente.
- Reconocimiento. Un comentario concreto sobre lo que ha hecho bien y, si lo habéis pactado, el tiempo libre que se ha ganado.
Esta forma de organizar los deberes con TDAH evita que la tarde se alargue sin fin. La duración de cada bloque depende de la edad y, sobre todo, de lo que tu hijo es capaz de mantener hoy, no de lo que debería aguantar. Esta tabla es una orientación para empezar y ajustar:
| Momento | 6 a 8 años | 9 a 12 años |
|---|---|---|
| Merienda y movimiento | 20-30 min | 20-30 min |
| Revisar agenda y hacer la lista | 5 min, con el adulto | 5 min, él propone y el adulto revisa |
| Cada bloque de trabajo | 10-15 min | 20-25 min |
| Descanso entre bloques | 5 min con movimiento | 5 min con movimiento |
| Número de bloques | 2 o 3 | 3 o 4 |
| Revisión y mochila | 5 min, con el adulto | 5 min, él solo con lista de control |
Si la tarde es un caos también fuera de los deberes, en nuestra guía de rutinas en casa para niños con dificultades de aprendizaje encontrarás cómo estructurar el resto del día.
10 técnicas de estudio para niños con TDAH que funcionan en casa
Estas son las técnicas de estudio para niños con TDAH que más ayudan en primaria. No hace falta aplicarlas todas a la vez: elige dos o tres, mantenlas un par de semanas y añade otras cuando se hayan convertido en costumbre.
Las 10 técnicas de un vistazo
1
Trocear la tarea
2
Bloques cortos
3
Pausas activas
4
Agenda visual
5
Temporizador
6
Una instrucción cada vez
7
Estudiar con los sentidos
8
Misma hora, mismo sitio
9
Refuerzo positivo
10
Revisar y preparar la mochila
1. Trocear cada tarea en pasos pequeños
Una ficha de diez ejercicios es una montaña; diez ejercicios de uno en uno son diez colinas. Tanto la Fundación CADAH como el protocolo gallego recomiendan reducir y fragmentar las actividades. Tapa con un folio los ejercicios que aún no toca, o recorta la ficha en tiras. Cada paso terminado es un pequeño éxito que mantiene la motivación.
2. Bloques cortos de trabajo con descanso planificado
Trabajar en bloques cortos, seguidos de una pausa breve, es una de las técnicas de estudio más útiles para el TDAH. Algunas familias lo llaman el método de los tomates, una adaptación infantil de la técnica Pomodoro. No hay estudios que la validen específicamente en niños con TDAH, así que tómala como una herramienta práctica: lo importante es que el descanso llegue antes de que la atención se agote, no después.
3. Pausas activas: moverse para concentrarse
El descanso funciona mejor si incluye movimiento. Un metaanálisis publicado en 2026 en el European Journal of Pediatrics, que reúne 25 ensayos con niños y adolescentes, encontró mejoras en la atención y el control inhibitorio tras pausas activas en el aula, con resultados prometedores para pausas de 5 a 15 minutos. En niños y adolescentes con TDAH, otro metaanálisis publicado en PLOS One en 2023 (24 estudios, 914 participantes) relaciona la actividad física con mejoras en la memoria de trabajo, el control inhibitorio y la flexibilidad cognitiva, sobre todo cuando se practica de forma continuada.
En casa bastan ideas sencillas: diez saltos, llevar un recado a otra habitación, estirarse como un gato o botar una pelota. Evita que el descanso sea con pantallas, porque cuesta mucho más volver a la tarea.
4. Agenda y lista visual de tareas
La agenda es el puente entre el colegio y casa. El protocolo gallego recomienda que la supervisen tanto la familia como el profesorado. En casa, pasad la agenda a una lista visual: en los más pequeños, con dibujos o pictogramas; en los mayores, con casillas para tachar. Ver cuánto queda y cuánto se ha hecho reduce la ansiedad. Si ya usáis pictogramas, en nuestro artículo sobre apoyos visuales verás cómo aplicarlos a otras rutinas.
5. Un temporizador a la vista
A los niños con TDAH les cuesta percibir el paso del tiempo. Un temporizador visual, de los que muestran el tiempo como un disco de color que se va reduciendo, o un simple reloj de arena, convierte algo abstracto en algo que se ve. Además, marca el final del bloque sin que el adulto tenga que decir otra vez lo de venga, que ya queda poco.

Consejo: que sea él quien pulse el botón
Pactad la duración del bloque antes de poner el temporizador y dejad que sea tu hijo quien lo active. Sentir que controla el tiempo aumenta su implicación y reduce las protestas.
6. Instrucciones cortas, de una en una
Si le das tres instrucciones seguidas, es probable que solo retenga la primera o la última. La Fundación CADAH aconseja instrucciones breves y claras. Dale una, espera a que la cumpla y da la siguiente. Pídele que te la repita con sus palabras antes de empezar: así compruebas que la ha entendido y la refuerza en su memoria de trabajo.
7. Estudiar con los sentidos: en voz alta, con colores y con esquemas
Leer en voz baja y subrayar todo es de las formas menos eficaces de estudiar, y la revisión de técnicas de aprendizaje de Dunlosky y colaboradores sitúa releer y subrayar entre las de menor utilidad. Para un niño con TDAH, todavía más. Funciona mejor implicar varios sentidos: leer en voz alta, explicarle la lección a un peluche o a un hermano, usar un color para cada idea, hacer dibujos o esquemas sencillos y tarjetas con una pregunta por delante y la respuesta por detrás. Cuanto más activo sea el estudio, más fácil será mantener la atención.
8. Hábitos de estudio con TDAH: siempre a la misma hora y en el mismo sitio
Los hábitos de estudio para niños con TDAH se construyen con repetición. Si el horario y el lugar cambian cada día, cada tarde hay que negociar de nuevo. Cuando la rutina es fija, el niño sabe qué viene después y la resistencia baja. Los fines de semana y las vacaciones pueden ser más flexibles, pero conviene mantener un momento corto de repaso o de lectura para que el hábito no se pierda.
9. Refuerzo positivo inmediato y concreto
El refuerzo positivo es una de las pautas que más repiten el protocolo gallego y los CDC de Estados Unidos. Funciona mejor si es inmediato y concreto: en lugar de un muy bien, di algo como has terminado los cinco problemas sin levantarte, eso es mucho esfuerzo. Un registro semanal de logros, con pegatinas o casillas, ayuda a que el niño vea su progreso y a que la familia se fije en lo que sí sale bien.
10. Revisar al final y preparar la mochila
Muchos deberes con TDAH se hacen, pero no llegan al colegio: se quedan en la mesa o se pierden en la mochila. Los últimos cinco minutos de la tarde son para comprobar la lista, guardar cada tarea en una carpeta fija para deberes y preparar la mochila con el horario del día siguiente. Al principio lo hacéis juntos; poco a poco, él solo con una lista de control.
Técnicas de estudio por asignatura: lectura, matemáticas y memorizar
Organizar la tarde es la base, pero cada asignatura pide su propia estrategia. Estas son adaptaciones sencillas de las técnicas de estudio para niños con TDAH a las tareas que más se repiten en primaria: leer y entender un texto, resolver problemas de matemáticas y preparar un examen.
Lectura
- Párrafo a párrafo
- Contarlo con sus palabras
- Leer por turnos con el adulto
Matemáticas
- Datos y pregunta en color
- Siempre los mismos pasos
- Pocas operaciones por hoja
Memorizar
- Repartirlo en varios días
- Preguntar en vez de releer
- Explicarlo en voz alta
Lectura y comprensión lectora
Leer un texto largo de una sentada es de lo que más cuesta a un niño con TDAH: a mitad de página ha perdido el hilo y tiene que volver a empezar. Funciona mejor preparar la lectura y dividirla:
- Antes de leer, anticipar. Mirad juntos el título y las imágenes y preguntadle de qué cree que va. Así llega al texto con una idea en la cabeza.
- Un párrafo cada vez. Tapa el resto con un folio y, al terminar cada párrafo, pídele que te cuente con sus palabras qué pasa.
- Una idea por párrafo. En lugar de subrayarlo todo, que marque con un color solo la idea más importante de cada párrafo.
- Lectura por turnos. Un párrafo lo lees tú y otro él. Descansa, escucha una lectura con buena entonación y mantiene el interés.
Si le cuesta ordenar lo que ha leído y contarlo en orden, trabajar la narrativa ayuda mucho. En nuestro material para desarrollar la narrativa hay apoyos visuales pensados precisamente para contar lo que ha pasado paso a paso.
Matemáticas: problemas y cálculo
En matemáticas, muchos errores de los niños con TDAH no son de no saber, sino de despiste: un signo mal leído, un dato que se salta o una operación que se queda a medias. Estas pautas reducen esos fallos:
- Datos y pregunta en color. Antes de operar, que rodee con un color los datos y con otro lo que le preguntan.
- Siempre los mismos pasos. Una plantilla fija para todos los problemas: datos, qué me preguntan, operación, resultado y ¿tiene sentido el resultado?
- Pocas operaciones por hoja. Mejor varias hojas con cuatro operaciones que una con veinte. Y papel cuadriculado para que los números no bailen.
- Material para tocar. En los más pequeños, regletas, fichas o monedas ayudan a entender lo que están calculando.
- Revisar con un objetivo. Al final, una sola revisión centrada en lo que más falla, por ejemplo mirar solo los signos.
Si a pesar de todo las matemáticas siguen siendo un muro, conviene descartar otras dificultades. En nuestro artículo sobre la discalculia en niños explicamos las señales a las que conviene prestar atención.
Memorizar para un examen
Memorizar exige mantener y repasar la información, justo lo que más cuesta con una memoria de trabajo débil. La buena noticia es que las dos técnicas que mejor resultado dan en la investigación sobre aprendizaje, según una revisión de referencia publicada en Psychological Science in the Public Interest, se adaptan muy bien a los niños con TDAH. Esa revisión estudia al alumnado en general, no específicamente con TDAH. Son estas:
- Repartir el estudio en varios días. Tres sesiones cortas el lunes, el miércoles y el jueves funcionan mejor que una tarde larga la víspera del examen.
- Preguntar en lugar de releer. Tarjetas con la pregunta por delante y la respuesta por detrás, o que el adulto le pregunte. Intentar recordar fija más que volver a leer.
A estas dos se suman otras que ayudan a mantener la atención mientras se memoriza: explicarle la lección a otra persona o a un peluche, convertir las listas en canciones o rimas, asociar cada concepto a un dibujo y estudiar de pie o caminando si se mueve mucho. Y la noche antes del examen, dormir bien: estudiar hasta tarde suele restar más de lo que suma.
Si tu hijo tiene TDAH y dislexia
El TDAH y la dislexia aparecen juntos con frecuencia. El protocolo gallego recoge que entre un 8 % y un 39 % de los niños con TDAH presentan también un trastorno de la lectura, y la Asociación Española de Pediatría destaca los trastornos específicos del aprendizaje entre los más frecuentes asociados al TDAH. Si notas que, además de distraerse, lee muy despacio, confunde letras o evita leer, revisa nuestra guía para detectar la dislexia en niños.
Cuando se suman las dos dificultades, conviene adaptar las técnicas de estudio para niños con TDAH de esta forma:
- Leer juntos el enunciado antes de empezar y asegurarse de que lo ha entendido.
- Dar prioridad al estudio oral: explicar, preguntar y responder en voz alta.
- Usar esquemas con pocas palabras, colores y dibujos.
- Apoyarse en audiolibros o en la lectura del adulto cuando el objetivo es aprender el contenido, no practicar la lectura.
- Probar aplicaciones pensadas para estos perfiles, como las que recogemos en apps educativas para niños con dislexia y TDAH.
Qué hacer cuando se bloquea o se frustra
Ninguna de las técnicas de estudio para niños con TDAH funciona todos los días. Habrá tardes en las que nada salga bien. El niño se bloquea, llora, rompe la hoja o dice que es tonto. En esos momentos, insistir con la tarea suele empeorar las cosas. Estas pautas ayudan a salir del bloqueo:
- Parar antes de que explote. Si ves señales de saturación (resopla, se mueve más, contesta mal), adelanta el descanso.
- Nombrar lo que siente. Frases como veo que estás muy enfadado porque este problema no sale le ayudan a entender lo que le pasa.
- Bajar el nivel de exigencia. Hacer solo un ejercicio más, o hacerlo juntos, es mejor que cerrar la tarde en guerra.
- Separar la tarea de la persona. El problema es difícil, no él. Evita comparaciones con hermanos o compañeros.
- Hablar con el colegio si pasa a menudo. Puede que la cantidad de deberes no sea asumible y haya que ajustarla.
La baja tolerancia a la frustración es muy común en niños con TDAH y se puede entrenar. En Certigo la trabajamos en la Guía 1 Rocarobot quiere ganar, y en nuestros artículos sobre autocontrol de la ira en niños y adolescentes y sobre qué hacer ante una rabieta encontrarás estrategias para los momentos de desborde. Cuidar la autoestima de un niño que siente que siempre suspende es tan importante como las notas.
Errores que conviene evitar
- Hacerle los deberes para terminar antes. Hoy acaba antes, pero mañana sabrá hacer menos solo.
- Quitarle el parque o el deporte como castigo por los deberes. Moverse es parte de lo que le ayuda a concentrarse.
- Dejarlo todo para la víspera del examen.
- Corregirlo todo a la vez. Mejor señalar uno o dos errores y reconocer lo que ha hecho bien.
- Alargar la tarde hasta que acabe como sea. Si la tarea no cabe en el tiempo razonable, hay que hablarlo con el colegio.
- Comparar con hermanos o compañeros.
Cuándo pedir ayuda profesional
Si los deberes son una batalla diaria durante semanas, si tu hijo dice a menudo que no vale para estudiar, si su rendimiento baja de forma marcada o si aparecen dolores de tripa o de cabeza antes de ir al colegio, consulta con su pediatra y con el departamento de orientación del centro. Esta guía ofrece pautas generales y no sustituye la valoración de un profesional.
Plan para empezar: las dos primeras semanas
Querer cambiarlo todo de golpe suele acabar en frustración, para el niño y para la familia. Es más eficaz introducir las técnicas de estudio para niños con TDAH poco a poco, de modo que cada cambio se convierta en costumbre antes de añadir el siguiente. Este es un plan de arranque de dos semanas:
| Cuándo | Qué se añade |
|---|---|
| Días 1 a 3 | Preparar el espacio de estudio y fijar el horario de la tarde. Poner la rutina a la vista, en una hoja o pizarra. |
| Días 4 a 7 | Añadir la lista del día con las tareas troceadas, el temporizador y los descansos con movimiento. |
| Semana 2 | Sumar el registro de logros y la revisión final con la mochila. Pedir cita con el tutor o la tutora. |
| Al terminar | Revisar qué ha funcionado, ajustar la duración de los bloques y decidir qué técnica se añade después. |
Durante esas dos semanas, apunta cada día cuánto ha durado la tarde de deberes y cómo ha ido. Es una nota de una línea, pero al final tendrás información real para ajustar la rutina y para llevar a la reunión con el colegio.
Coordinarse con el colegio: apoyos para el alumnado con TDAH en Galicia
Las técnicas de estudio para niños con TDAH funcionan mucho mejor cuando el colegio va en la misma dirección. Conviene pedir una reunión con el tutor o la tutora al principio de curso y, si hace falta, con el departamento de orientación.
La Ley Orgánica de Educación, en su redacción vigente, incluye en su artículo 71.2 al alumnado con trastornos de atención o de aprendizaje entre el que presenta necesidad específica de apoyo educativo. En Galicia, la atención a la diversidad se regula en el Decreto 229/2011 y en la Orden de 8 de septiembre de 2021 que lo desarrolla, y el Protocolo de consenso sobre TDAH de 2014, firmado por las consellerías de Sanidade y Educación, sitúa el TDAH entre esas necesidades y propone medidas de coordinación entre el centro educativo y el sanitario.
En la reunión con el colegio puedes plantear, entre otras cosas:
- Cómo se va a supervisar la agenda cada día.
- Si es posible ajustar la cantidad de deberes o priorizar los más importantes.
- Qué adaptaciones metodológicas se aplican en clase, como dar más tiempo en los exámenes, fraccionarlos o sentar al niño cerca del profesor.
- Cómo os vais a comunicar familia y colegio: agenda, correo o reuniones periódicas.
A tener en cuenta
La información legal de este apartado es general y orientativa. Cada caso lo valora el departamento de orientación del centro. Para cualquier duda sobre tu situación concreta, consulta con el centro educativo o con un profesional.
Octubre, mes de concienciación sobre el TDAH
Octubre es el Mes Europeo de Concienciación sobre el TDAH, y el 27 de octubre se celebra en España el Día Nacional del TDAH, como recuerda la Federación Española de Asociaciones de Ayuda al Déficit de Atención e Hiperactividad (FEAADAH). Es un buen momento para revisar cómo van los deberes con TDAH en casa, hablar con el colegio, compartir información con otras familias y hacer balance del inicio de curso.
Materiales de Certigo para trabajar las técnicas de estudio en casa
En Certigo Ediciones elaboramos materiales visuales pensados para niños con TDAH, autismo y dificultades de aprendizaje. Para practicar en casa estas técnicas de estudio para niños con TDAH, te recomendamos dos:
- Guía 2. Memorobot aprende a estudiar. Un cuento para niños de 6 a 12 años que enseña técnicas de estudio para mejorar el aprendizaje, con imágenes adaptadas para que lo comprendan niños con TDAH, autismo o problemas de aprendizaje. Incluye un formulario para que familias, profesores o terapeutas valoren el progreso del niño.
- Técnicas de estudio: material práctico para aumentar la eficiencia del tiempo de estudio. Un PDF descargable con registros de responsabilidad para la tarea diaria, un registro de logros semanales y un esquema para alternar la tarea con el juego, pensado para alumnos de 6 a 10 años y para los adultos que les acompañan.
Convierte la tarde de deberes en una rutina tranquila
Memorobot enseña a tu hijo a estudiar con un cuento visual pensado para niños de 6 a 12 años.
Conclusión
Las técnicas de estudio para niños con TDAH no buscan que el niño se parezca a los demás, sino darle herramientas que compensen lo que a su cerebro le cuesta más: organizarse, medir el tiempo y mantener la atención. Un espacio sin distracciones, tareas troceadas, bloques cortos con pausas activas, una agenda visual y mucho refuerzo positivo cambian la tarde de deberes en pocas semanas.
Empieza por poco, sé constante y coordínate con el colegio. Y recuerda que cada niño es distinto: lo que funciona con uno puede no servir con otro. Si quieres seguir trabajando desde casa, en nuestra tienda encontrarás todas las guías de Certigo y en el artículo sobre dificultades de aprendizaje en niños tienes una visión general de otras dificultades frecuentes.
Preguntas frecuentes sobre técnicas de estudio para niños con TDAH
¿Cuánto tiempo debe estudiar seguido un niño con TDAH?
No hay una cifra única. Como orientación, muchos niños de 6 a 8 años mantienen la atención en bloques de 10 a 15 minutos, y los de 9 a 12 años en bloques de 20 a 25 minutos, siempre con un descanso corto con movimiento entre bloque y bloque. Lo importante es ajustar la duración a lo que tu hijo aguanta hoy y alargarla poco a poco.
¿Es mejor empezar los deberes por lo más difícil o por lo más fácil?
La Fundación CADAH recomienda empezar por las tareas que exigen más esfuerzo, cuando el niño está más descansado, y dejar para el final las más sencillas o mecánicas. Si a tu hijo le cuesta mucho arrancar, puedes empezar con un ejercicio muy corto y fácil que le dé la sensación de éxito y pasar después a lo difícil.
¿Debo sentarme con mi hijo mientras hace los deberes?
Al principio suele hacer falta un adulto cerca para organizar la tarea y ayudarle a arrancar, pero conviene no hacer los deberes por él. El objetivo es retirar la ayuda poco a poco: primero estar a su lado, después en la misma habitación haciendo otra cosa y más adelante revisar solo al final.
¿La técnica Pomodoro sirve para niños con TDAH?
Trabajar por bloques cortos con descansos planificados es útil para muchos niños con TDAH, y la técnica Pomodoro es una forma de organizarlo. No hay estudios que la validen específicamente en niños con TDAH, así que conviene adaptarla: bloques más cortos que los 25 minutos clásicos en los más pequeños y descansos con movimiento.
¿Qué hago si mi hijo con TDAH tarda horas en hacer los deberes?
Si los deberes ocupan toda la tarde de forma habitual, revisa primero la organización: espacio sin distracciones, lista de tareas troceadas, temporizador y descansos. Si aun así la carga no es asumible, habla con el tutor o la tutora: el protocolo gallego sobre TDAH recomienda no sobrecargar de tareas para casa y priorizar las más importantes.
¿Cómo sé si además del TDAH mi hijo tiene dislexia?
Algunas señales son leer muy despacio o con muchos errores, confundir letras parecidas, evitar leer en voz alta o tener mucha más dificultad para entender lo que lee que lo que escucha. El TDAH y la dislexia aparecen juntos con frecuencia, así que si observas estas señales consulta con el pediatra y con el departamento de orientación del colegio.
¿Cómo ayudar a estudiar a un niño con TDAH sin discutir cada tarde?
Lo que más ayuda es que la tarde no dependa de negociaciones: un horario fijo, una lista de tareas a la vista, un temporizador que marque el final de cada bloque y descansos pactados de antemano. Elogia el esfuerzo de forma concreta y deja las correcciones para el final. Si las discusiones son diarias, revisa la cantidad de deberes con el colegio.
¿Cómo preparar un examen con un niño con TDAH?
Reparte el estudio en varias sesiones cortas durante los días anteriores en lugar de concentrarlo la víspera, y sustituye la relectura por preguntas: tarjetas con pregunta y respuesta o que un adulto le pregunte. Explicar la lección en voz alta, usar dibujos o rimas y dormir bien la noche anterior también ayudan.
¿Tiene derecho un niño con TDAH a apoyos en el colegio en Galicia?
La Ley Orgánica de Educación incluye al alumnado con trastornos de atención o de aprendizaje entre el que tiene necesidad específica de apoyo educativo, y en Galicia el Protocolo de consenso sobre TDAH de 2014 sitúa el TDAH entre esas necesidades. Las medidas concretas las valora el departamento de orientación del centro. Es información general: para tu caso concreto, consulta con el centro educativo.
